Plaza del Palacio s/n
44100 Albarracín (Teruel)
Tel. 978 710 093 - Fax 978 700 423
fsmalbarracin@aragon.es
|
El Centro de restauración de la Fundación Santa María de Albarracín promueve un importante programa de restauración arquitectónica, con el que se han recuperado los monumentos más significativos de la ciudad. Es un programa de carácter integral, en el que la Fundación asume todo el proceso de restauración. Se cuenta con un equipo permanente de profesionales y técnicos de restauración, que facilita la integración de nuevos participantes en atención a su experiencia laboral, y a la intervención programada. Para el año 2012 las intervenciones previstas, promovidas directamente por la Fundación son la restauración parcial de la Catedral de Albarracín, y la segunda fase del tramo de muralla contigua al museo de Albarracín. Catedral de Albarracín La intervención integral de la catedral de Albarracín es una de las obras más importante que la Fundación está ejecutando, y sin duda alguna, de las más significativas abordadas hasta la actualidad. Es uno de los patrimonios más importantes de la ciudad de Albarracín, que fue construido en el siglo XVI, sufriendo diversas actuaciones y mejoras a lo largo de la historia. Su reciente restauración parcial, ha supuesto la mejora de las cubiertas, la eliminación de algunos anexos al edificio y la recuperación de su coro y habitáculos complementarios así como la capilla de las almas (siglo XVII) y su contigua (siglo XVI) y también la del Pilar (siglo XVIII). En esta edición se van a ejecutar las obras de restauración en la sacristía y el pavimento de la nave central y sus capillas laterales, compaginándolo con la dotación complementaria de instalaciones, y atención preferente a su rica dotación mueble. Quedaría para la última fase los paramentos y cubrimiento del cuerpo central de la catedral y el claustro para finalizar este núcleo catedralicio de Albarracín. Parroquieta La Parroquieta es una capilla situada en el claustro de la catedral con importantes decoraciones pictóricas. Estos trabajos se retomaron con un programa de promoción y empleo facilitado por el I.N.A.E.M, y que finalizó en el mes de diciembre pasado. Con este proyecto casi se han restaurado la totalidad de las pinturas murales que recubren buena parte de los paramentos, pertenecientes al siglo XVI, así como la bóveda principal de la capilla, con restos policromados del XVIII. La necesidad de sanear el conjunto del monumento y no sólo las pinturas, han obligado a prolongar los trabajos en torno a dos meses, con el objeto de dejar este interesante espacio totalmente finalizado. Esta capilla ha servido de escenario de prácticas para buena parte de los cursos técnicos en la especialidad de restauración de pintura mural, que promociona la Fundación. El carácter didáctico de los mismos, que no laboral, ha supuesto la prolongación en el tiempo de los trabajos, y la necesidad planteada por la Fundación para finalizar su restauración. Una vez concluida, pretende integrase en los espacios visitables que ofrece la Fundación en los recorridos guiados que facilita esta institución, desde su Centro de Información. Muralla El recinto amurallado de Albarracín constituye uno de los valores emblemáticos del patrimonio de la ciudad. Por las características de sus fábricas, por las noticias históricas recogidas y por la tipología de su estructura general, se puede considerar que la construcción de las murallas que hoy contemplamos se corresponde con la ejecución de una obra iniciada en el siglo XIII. En cualquier caso, la muralla que se pretende restaurar se identifica con el primer recinto murado, que cerraba el meandro en que se localizaba medina musulmana. Es la continuación de las intervenciones que se desarrollaron previamente, desde la Catedral hasta el Museo de Albarracín, dándole continuidad desde éste, hasta los importantes restos que perimetral la Torre Blanca. Son unos 106 metros de longitud, que cierra el denominado aparcamiento de San Juan, y que se encuentra en un estado francamente ruinoso, ocultos por el actual seto vegetal instalado sobre los restos murados. Se asienta en concreto, sobre los estratos calizos de la plataforma genérica sobre la que se localiza la misma ciudad de Albarracín. |