Uno de los retablos de la Catedral, acaba intervenido e instalado por el Curso de Restauración de Retablos

El actual curso de restauración de retablos se ha centrado en la intervención del retablo de San Ignacio de Loyola (s. XVII), perteneciente a la capilla de la entrada a la catedral, por la Plaza de la Seo. Este bien, que permanecía desmontado en los almacenes de la catedral, a la espera del proceso posterior de restauración mueble del monumento, fue seleccionado por el profesor de este curso aplicado, Fabián Pérez Pacheco, por su interés, estado de conservación, e importante práctica de instalación definitiva en su lugar de origen, ahora ligeramente modificado con las actuales obras de restauración de la iglesia. Se trata por tanto de un destacadísimo proceso cerrado,  de intervención formativa, que practica incluso la reinstalación del bien, en su espacio primitivo, ligeramente modificado por mejorado.

Se da la circustancia que,  la capilla de San Juan, a la que pertenece este retablo, fue restaurada con anterioridad abriendo por necesidad, la hornacina cerrada sobre la que apoyaba el bien antes de ser intervenido. Al encontrarse los esgrafiados, también por detrás del retablo, se consideró oportuno, desmontarlo y eliminar el tabique reciente sobre el que se apoyaba.  De esta manera se pudo ratificar la morfología de las hornacinas enfrentadas que dispone esta capilla de acceso de la catedral, así como de sus decoraciones originales, explicando el porqué de la eliminación parcial de este interesante esgrafiado que posee el conjunto de esta capilla. Incluso en el fondo no decorado del arco, aparece rotulado: “Joaquín Murciano Infanta que Dios guarde muchos años a 8 de Mayo de 1776”, fecha en la que posiblemente se cerró el hueco instalando este retablo en el nuevo paramento creado.

Si bien el trabajo fundamental va a consistir en la reinstalación del retablo, prevista para la  semana final del curso, con anterioridad se ha realizado un concienzudo análisis del bien, para pasar con posterioridad a un tratamiento coherente de la madera, y una somera intervención policromada , a modo de veladura que disimule los numerosos desperfectos del mueble, tareas todas ellas realizadas en el taller de la fundación, y en cada una de las piezas que completan el bien desmontado.

Se trata, en conjunto, de un retablo-lienzo del siglo XVII, cuya advocación a San Ignacio deLoyola, queda perfectamente recogido en el cuadro central donde aparece pintado al óleo, y a tamaño natural, la imagen del santo. Este lienzo se encuentra muy  muy deteriorado, a pesar de la conservación que en su día se hizo sobre el mismo y su bastidor, aprovechando el curso de pintura de caballete, que en aquel momento se estaba desarrollando. En cualquier caso, es un magnífico retablo de doble columna agallonada con capiteles corintio, enmarcando el único lienzo central, con una sencilla predela y remate alto, acomodado a las dimensiones de la pintura, igualmente enmarcada por una trabajada madera, dorada y policromada posteriormente, como el conjunto del bien.

No cabe duda que este retablo enriquecerá la maravillosa capilla de la entrada de la catedral, al unísono de su paralelo frontal, correspondiente al retablo de San Juan, que posee unas muy interesantes tablas del siglo XVI. En cuanto a la capilla recordamos que esta casi en su totalidad esgrafiada con representaciones de animales y vegetales, incluida su cúpula central, en cuyas pechinas encontramos, en yeso, las representaciones de cuatro ángeles músicos.

Categoria: Agenda cultural
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