Pintura de Caballete desarrolla un gran trabajo de restauración

La Fundación Santa María de Albarracín ha desarrollado el curso práctico de Restauración y Conservación de Pintura de Caballete, entre los días 7 y 25 de mayo. En este curso, se ha realizado la intervención de un conjunto de obras de pintura de caballete sobre lienzo, de gran formato, (siglos XVII- XVIII);  y también de tres pinturas sobre tabla del siglo XVI, pertenecientes al retablo de la Circuncisión, ubicado en la Catedral del Salvador de Albarracín.   En total han sido siete piezas distintas y de gran calidad, oculta  bajo los oxidados barnices superficiales, y la suciedad acumulada por el paso del tiempo.

Las tablas en concreto pertenecen al retablo de la nueva capilla descubierta en la restaruación de la iglesia, cuyo retablo fue parcialmente intervenido y reinstalado en su espacio original, precisamente con uno de los precedentes cursos de restaruación de retablos. En estas tablas se han completado los trabajos limpieza,  reintegración cromática y protección final, sorprendiendo por la minuciosidad de los paisajes que envuelven  a las dominantes figuras de cada una de las escenas, con policromías  de vivos colores, y sugerentes matices. Son de indudable calidad, y con ellas se completa la restaruación íntegra del retablo, y en definitiva de esta  particular capilla renacentista, contemporánea a la construcción de la actual catedral.

 En cuanto a las pinturas sobre lienzo restauradas, corresponden en su mayoría al siglo XVIII Se trata de lienzos de gran formato y temática religiosa: Éxtasis de María Magdalena, San Jerónimo en la celda, que también conserva un impresionante marco en madera tallada y sin policromar,   un santo Agustino y Santo Tomás de Aquino. De gran calidad ha resultado la pintura del San Jerónimo,  pero igualmente se ha descubierto la calidad de las figuras y paisajes que les enmarca, en el conjunto de estas obras en restauración, apenas perceptible antes de su limpieza.

El proceso de intervención se resume en una serie de estudios previos, tales como un análisis histórico-artístico e iconográfico y una exhaustiva documentación fotográfica; después se ha efectuado el tratamiento de  limpieza y consolidación del soporte textil; aplicación de bordes de refuerzo perimetrales, para facilitar su colocación y tensado sobre un nuevo bastidor; la limpieza y consolidación de la capa pictórica, el estucado de lagunas, la reintegración cromática y protección final, serían los pasos últimos.

Tras tres semanas de intenso trabajo, el equipo formado por diez alumnos con una alta cualificación, ha sabido resolver, con éxito, el reto que suponían dichas actuaciones. El resultado ha sido muy satisfactorio tanto para el alumnado como para la Fundación.