Resultado de la restauración de la Capilla del Pilar acometida en el interior de la Catedral de Albarracín

Restauración de la Catedral de Albarracín

Hallados unos arcos góticos pertenecientes a la primera catedral de Albarracín tras un muro realizado en el siglo XVI.

La primitiva fábrica de la Catedral de Albarracín data del siglo XV. La actual catedral es un edificio que se levantó en el siglo XVI. Los expertos apuntaban a que la parte más antigua del edificio estaba situada junto a la torre, y precisamente en las capillas de esa zona es donde se han localizado antiguos arcos de medio punto y otros polilobulados. A ellos hay que sumar las pinturas tardo góticas que hay en la capilla de San Juan y cuya existencia se conoce desde hace algunos años.

Los restos arquitectónicos han aparecido durante los trabajos de restauración que se están llevando a cabo en la actualidad. Uno de los hallazgos de mayor relevancia se ha localizado en la capilla de Santa Ana, que está junto al presbiterio. Se trata de un arco polilobulado del siglo XV en el que había incrustadas dos lápidas de la familia Ocón y Espejo, que fue la mecenas de la capilla y también costeó el retablo del XIX dedicado a Santa Ana que se conserva allí.


El arco era meramente decorativo, sin función estructural alguna. La capilla se construyó con sillares perfectos en los que aparece la huella de los canteros que los tallaron.

En ese mismo espacio, aunque en la pared de enfrente, hay una ventana formada con arcos de medio punto, abocinada y provista de parteluz. El vano comunicaba la capilla de Santa Ana con la del Pilar y fue cegado en el siglo XVIII, cuando la moda de la época apostaba por yeserías sobre las que se solían poner coloristas pinturas.

El arquitecto Antonio Almagro ha recalcado en distintos artículos y ponencias que la parte más antigua de la Catedral de Albarracín estaba en esta zona y la localización ahora de los restos corrobora esa hipótesis.

El arco formado por diferentes lóbulos se localizó gracias a la realización de las catas mientras que al sanear el muro de esa misma capilla apareció la ventana que estaba cegada.

En la capilla de San Juan, situada al igual que la de Santa Ana en la parte de la derecha del templo, es donde estaban los restos pictóricos del XV ya restaurados entre los años 2012 y 2013. Se trata de una escena del descendimiento que tanto por técnica, como por temática y colorido se enmarca en el estilo artístico gótico tardío. La obra no solo destaca por sus vistosos colores sino también porque muestra un bello paisaje como fondo de la escena de la crucifixión.

En la zona izquierda del templo también se han localizado algunos restos. Se ubican en la capilla de San Vicente, que es la que da acceso a la catedral desde el actual claustro. En esa zona, que es el que se utiliza habitualmente para entrar en el templo, hay una hornacina muy colorista realizada en el siglo XVIII sobre la que se localiza un pequeño balcón del XVI. Se trata de un arco de medio punto que no está realizado en piedra sino en yeso y los sillares están dibujados encima con gran realismo.

“Es una especie de balconcito o ventana que daba al claustro y que precisamente quedó cegada por el propio claustro”, manifiesta Antonio Jiménez. El experto señala que la existencia de este vano significa que en el siglo XVI el claustro tenía una disposición distinta.

Todos los descubrimientos realizados durante la restauración del templo permitirán llevar a cabo una reconstrucción de lo que era la catedral originaria. “Patrimonialmente hablando la Catedral se está enriqueciendo”, manifiesta el gerente de la Fundación Santa María, quien añade que los restos que han aparecido son mucho más numerosos y valiosos de lo que en principio se preveía.

Las actuaciones en el templo permitirán que, una vez finalizadas, visitar la catedral suponga conocer los restos de las distintas fases constructivas. Esas huellas ayudan a hacerse una idea de la importancia que tuvo para Albarracín su Catedral. Así, aunque el templo no es comparable en monumentalidad a otros de los que se construyeron en España durante los mismos siglos, tiene un gran peso y relevancia como queda patente en la riqueza constructiva de sus elementos.

La restauración integral de la Catedral de Albarracín se inició en el año 2011 y se ha acometido en diferentes fases. En total en estas actuaciones se han invertido alrededor de 600.000 euros obtenidos a través del Fondo de Inversiones de Teruel (Fite).