El Centro de Restauración arranca el año cargado de trabajo

Centro de Restauración de Albarracín

Un total de treinta y dos bienes culturales de diferente naturaleza están siendo atendidos.  

Albarracín sirve de marco y de referencia en materia de intervención sobre bienes culturales. Son cada vez más las instituciones, e incluso particulares, que muestran sensibilidad por su patrimonio y solicitan a los técnicos del Centro de Restauración de la Fundación Santa María asesoramiento, presupuestos, proyectos,…  

Este mes de enero marca un comienzo de año especialmente activo para los restauradores, que se encuentran inmersos en la recuperación de nada menos que treinta y dos obras, de diferentes tipologías y procedencias. 

Tras la restauración, el pasado año, del retablo mayor de la iglesia de San Gil, en Molina de Aragón, su parroquia ha encargado la recuperación de otros retablos de menor entidad procedentes del mismo templo, que se han trasladado al centro de trabajo de Albarracín y sobre los que ya se está interviniendo. Son cuatro retablos barrocos de idéntica fisionomía dos a dos.

Por otro lado, también se ocupan de un pequeño retablo procedente de la ermita de san Antonio, en Tronchón. Se trata de un mueble barroco, cuyo lienzo central lo protagoniza la imagen de la Dolorosa, su mazonería dorada, decorada a base de motivos florales y vegetales, ha sido atacada por termita y carcoma, por lo que resulta decisiva su consolidación estructural previa.

Tras el incendio en la Cámara de Comercio de Zaragoza del pasado verano, un total de 24 lienzos de diferentes artistas contemporáneos resultaron afectados por el fuego y el hollín. Estos fueron depositados en el Centro de Restauración, para devolverlos a su estado original.

Otro de los bienes sobre el que se trabaja es la Sábana Santa de Campillo de Aragón, que según los expertos en la materia, es una de las mejores copias de la Síndone de Turín. Esta reliquia solo se exhibe tres veces al año, en Semana Santa, en las fiestas patronales de septiembre y en las celebraciones de agosto. En este caso, la intervención se realizará in situ, donde además también se adecuará el espacio en el retablo que la alberga.

También se van a centrar en la finalización de la intervención de la pieza de forja gótica con la imagen de la virgen, perteneciente a la reja del coro de la Catedral de Teruel. Las labores de recuperación de esta imagen, que data del siglo XV, comenzaron el año pasado en el Curso Superior de Restauración y Conservación de Materiales Metálicos.

Por último, se abordará la restauración de la talla que preside el santuario de la Fuensanta en Villel, una imagen de vestir muy venerada del siglo XIX.

El Centro de Restauración de la Fundación Santa María de Albarracín ha alcanzado un destacado reconocimiento, referenciado a nivel nacional. Hoy cuenta con seis trabajadores especializados debido a esta importante actividad. Desde su creación, en el año 2006, fue inicialmente concebido como una herramienta para la recuperación del patrimonio local, que poco a poco ha experimentado un crecimiento progresivo que lo ha llevado a extender su influencia, incluso a otras comunidades autónomas.

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© Fundación Santa María de Albarracín.