Exitoso resultado del Curso de Restauración de Tejidos.

El primer aspecto a destacar de este Curso Superior de Conservación y Restauración de Tejidos es la extraordinaria respuesta positiva del alumnado, con una admirable implicación. Recordamos que son cursos para ya técnicos en restauración, que  perfeccionan o complementan su formación restauradora inicial.

El planteamiento teórico de las clases da a los alumnos los conocimientos iniciales en la restauración de tejidos antiguos. La importancia de la formación teórica-práctica, proporciona la posibilidad de conocer las propiedades intrínsecas de la obra (materiales, proceso de manufactura), analizar las causas de los deterioros extrínsecos provocados por el uso de la pieza, un inadecuado estado de conservación y de almacenamiento. Todo ellos es imprescindible para realizar un plan de intervención y así minimizar o parar los deterioros, para su estabilización, y con ello poder conservar la obra. En este sentido se han realizado prácticas de limpieza, alineado, tinción y consolidación.

Este curso facilita el poner en práctica, en obra real, los conocimientos adquiridos de restauración de tejidos. Las prácticas han sido enfocadas a piezas de diferentes características por su complejidad, tamaño, ubicación, propiedades de las fibras y facilidad de manipulación. Los trabajos concretos se han aplicado a:

1.- La continuidad en los trabajos de intervención de urgencia “in situ” de los tapices de la Serie de Gedeón (s. XVI) , de la colección ubicada en el Museo Diocesano, encaminada a estabilizar y minimizar los deterioros provocados por el uso e intervenciones inadecuadas realizadas en el pasado. Ha sido una labor de mínima intervención, realizando los trabajos con el tapiz colgado, expuesto en la sala, con las limitaciones que conlleva el no poder acceder a ambas caras de la pieza. La intervención realizada, no afecta para una futura restauración en profundidad.

2.- Se ha finalizado la fase de consolidación de una capa pluvial de seda del siglo XIX, y se han restaurado dos estolas de los siglos XVIII y XIX.

3.- Se ha planteado también la importancia de la conservación preventiva de tejidos. Hay que señalar la importancia de una adecuada conservación, tanto después de la restauración, como en el almacenamiento de las piezas no restauradas.  Hemos comenzado con una pequeña muestra de la gran colección de las piezas de indumentaria litúrgica ubicadas en la Sacristía de la Catedral. Comenzando, este año, con un cajón el mueble donde se almacenaban estolas. Con la complejidad que se presentan en piezas de grandes dimensiones (220cmx16cm) en un espacio limitado.

Se ha realizado un estudio del estado de conservación de las estolas, un estudio estilístico y de catalogación, elaborando una tabla donde queden reflejados las necesidades de cada pieza. Realizando una limpieza mecánica (microaspiración), retirando los paños de algodón “no originales” cosidos en la zona central, de todas las piezas que estaban almacenadas en dicho cajón. Se ha realizado una limpieza del cajón donde se van a ubicar de nuevo, realizando un sistema de almohadillado y aislamiento de la madera y pequeños “rulos” de un material inerte para los pliegues de los tejidos, pensando en una futura intervención en profundidad. Los materiales utilizados son de “calidad de archivo” e inertes para una mejor conservación de las piezas.

Categoria: Agenda cultural
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