Finalizan las mejoras de la Residencia “Casa de Pintores”

El Centro de Restauración de la fundación ha trabajado durante estos primeros meses del año, desde febrero hasta finales de abril concretamente, en la Residencia “Casa de los Pintores”, atendiendo sus más que necesarias mejoras, dado el gran uso que tiene anualmente, y prácticamente desde su primera rehabilitación en el año 1996, recién creada esta fundación de la que depende.

Las mejoras se han centrado en la coordinación de diferentes oficios, para atender la renovación parcial de su iluminación, pintura en general, muchas de sus carpinterías, y una actualización de baños y cocina preferentemente. Estas dos necesidades últimas han sido prioritarias, sustituyendo las antiguas bañeras por duchas, y por lo tanto renovando todos los baños, así como ampliando y mejorando la cocina compartida que posee esta residencia, necesaria para el uso coherente de la misma. Evidentemente ello implica el repintado de prácticamente todo el interior del inmueble, aprovechando para mejorar las antiguas luminarias, sustituidas por sistemas más eficientes de iluminación, así como algunos armarios de las habitaciones, y mejorando, por último, buena parte de las carpinterías y cierres que se instalaron en su día.

Aunque su nombre es Casa de Pintores, esta residencia es la que habitualmente ocupan los restauradores, en su larga estancia en Albarracín. Cada uno de los siete cursos para técnicos que desarrolla esta fundación en colaboración con el INAEM (Instituto Aragonés de Empleo) y con IPCE (Instituto de Patrimonio Cultural de España), se desarrolla durante tres semanas consecutivas, y para diez alumnos procedentes de diferentes lugares del país, lo que implica un uso continuado de las instalaciones, y por supuesto un consiguiente desgaste, que ha condicionado esta renovación del inmueble, en pro de un mejor servicio público. Todavía más, si tenemos en cuenta que los cursos se vienen desarrollando desde hace veintiún años. Hemos de recordar que esta fue la primera intervención abordada con la fundación, prácticamente a la par de  su formalización.

Esta intervención  se suma a las desarrolladas con anterioridad, en el complejo de Museos primero y en las residencias después. Si bien la Residencia “Casa de Santa María” se abordó el año pasado, el Museo Diocesano se abordó con anterioridad (entre el año 2009-2010), mientras que el Museo de Albarracín –Castillo son los patrimonios con los que se abrió este capítulo de mejoras  allá por los años 2004-2007, prácticamente hace una década. La labor de gestión que la fundación aplica en las catorce infraestructuras de la que es responsable, conlleva esta sistemática mejora gradual de sus instalaciones culturales, para mejorar y actualizar la oferta de los servicios que promueve en Albarracín. Este es uno de los valores señeros de su constante dinámica de gestión progresiva. 

 

Categoria: Agenda cultural
Etiquetas: