Importantes trabajos de mantenimiento en las instalaciones de la fundación.

Durante este ejerció se están desarrollando diferentes labores de mantenimiento de las numerosas infraestructuras que gestiona la Fundación. Se comenzó por el Palacio de Reuniones y Congresos, en el que se mejoraron varias aulas y el salón de reuniones, para pasar, con posterioridad, a la Residencia de la Julianeta, y al Castillo Principal que es el que se está atendiendo en la actualidad. Con posterioridad pretendemos atender las numerosas carpinterías de madera exterior del conjunto de instalaciones fundacionales, así como la iglesia–auditorio, y por último, las mejoras pendientes de la Catedral, programadas para este año.

En la reunión del Patronato se aprobó el necesario mantenimiento de estas infraestructuras, dado el tiempo transcurrido desde sus respectivas rehabilitaciones iniciales, y el continuo uso de las mismas. Todos los años hay que hacer un pequeño repaso de las instalaciones básicas, que se hace más necesario transcurrido un periodo mayor.  Además de las pinturas exteriores, ha sido necesario atender los pavimentos,  con más motivo si son de yeso o morteros, los paramentos  en los que se han de parchear los roces y huellas puntuales,  pudiendo  necesitar incluso repasos de acabados continuos; las humedades, si las hay por estar bajo el soterramiento de alguna calle superior, o simplemente los daños de los cambios climáticos permanentes como en el Castillo Principal, exigen de estos variados trabajos  de mantenimiento de instalaciones.

El Castillo, en concreto, es la fortaleza principal de Albarracín, en la que se presentan los restos arqueológicos de la primera alcanzaba islámica. Son los cimientos  o base de las casas palacio de esta alcazaba musulmana, que por estar al aire libre, en uno de los puntos más altos de Albarracín, su deterioro está garantizado, mitigado por el cobertizo que a veces protege estos restos. Por otra parte, la vegetación tiende a tapizar la superficie expuesta del castillo, cubriendo los rellenos de tierras pendientes de excavación, y en menor medida, los restos arquitectónicos encontrados, contribuyendo a este deterioro que igualmente afecta a las barandillas y muros del perímetro. Hemos de pensar que los contrastes climáticos son muy fuertes, y ello acaba fragmentando los acabados exteriores de estos hallazgos.

Es esta una de las tareas importantes de la fundación, dentro de su ámbito de gestión del patrimonio, posterior a la restauración de los monumentos que gestiona. Hasta la fecha, esta institución se ha hecho responsable de trece espacios culturales diferentes, y por lo tanto también de su adecuado mantenimiento, incluido en la llamada gestión integral del conjunto.