El paisaje de Albarracín, protagonista de las dos nuevas exposiciones

 

Enmarcadas dentro de la programación cultural de la Fundación Santa María para este año, se presentan dos nuevas miradas sobre el paisaje de Albarracín. En primer lugar,   el Museo de Albarracín acoge la exposición de obra gráfica y escultórica de la turolense Lucía Villarroya Gorbe, bajo el título ‘RODENO. La poética del paisaje’. Diferentes grabados y cerámicas, alusivas a las peculiares rocas del rodeno albarracinense, representan la esencia del extraordinario paisaje de los pinares de rodeno, a modo de metáfora de la tierra, como se recoge en el texto impreso con motivo de su inauguración, el pasado 31 de Julio. Es un trabajo desarrollado en particular con motivo de esta exposición, comisariada por la profesora Carmen Martínez.  

En segundo lugar, y en la Torre Blanc en concreto, se presenta la exposición «el paisaje visto por Lidia Fernández Martínez y Beatriz Ortega Fraile’». Es el resultado de la Beca otorgada por la Fundación, en el XXIII curso Superior de Pintura de Paisaje, dirigido por Paloma Peláez.  Los oleos de  Beatriz, de grandes pinceladas y manchas, contrastan con la minuciosidad  y el detalle elaborado en textiles y cartones de Lidia, centradas siempre en la misma ciudad de Albarracín.

Mientras el trabajo de Lucía Villarroya, ‘  propone un recorrido por el paisaje de la Sierra de Albarracín, como fruto de largos paseos en busca de serenidad y silencio, descubriendo la relación y el vínculo emocional y ancestral que une al hombre con la tierra como un componente más de la naturaleza., el de lidia y Beatriz se centra en el paisaje urbano de Albarracín, en una interpretación muy particular  del mismo. Se plasma así, no sólo la ciudad de Albarracín, sino también, su espectacular entorno natural del Roceno.

 Villarrola explica en concreto como  «el Rodeno es una exposición de paisaje, pero no al uso, en ella se recoge un paisaje fragmentado, basado en los detalles, en la poética de las texturas, colores, luces, formas y sensaciones que han dejado una huella indeleble tanto en mi memoria como en mis piezas de cerámica y en los grabados”. En la exposición se podrán observar grabados y cerámicas que evocan su relación emocional con el entorno natural de la Sierra de Albarracín, pues ambas disciplinas han contribuido a dar forma plástica al discurso de su obra.

Recordamos que con estas dos  becas, son ya 36 los artistas de toda España que han sido premiados por la Fundación Santa María desde el año 2001, y que han tenido la oportunidad de crear en la ciudad, exponer sus trabajos en el espacio de la torre Blanca y dejar una de sus obras en los fondos artísticos de esta entidad. No cabe duda que con estas becas, y muy especialmente con el curso en el que se enmarcan, se ha retomado la esencia y el gusto por la pintura de paisaje al natural en Albarracín.

Estas exposiciones  permanecerán abiertas durante todo el verano. Los horarios podrán consultarlos en el complejo «Albarracín, Espacios y Tesoros» de esta misma web, o en el «Centro de Información» que los coordina desde la Fundación: https://fundacionsantamariadealbarracin.com/