El Paisaje Cultural de Albarracín en el punto de mira de la Fundación

A lo largo de esta semana se desarrolla este curso teórico-práctico, que es el último de la programación cultural de este año.

Tras unos años de pausa de esta actividad se retoman los cursos de paisaje de Albarracín, que a su vez son consecuencia de las jornadas de restauración arquitectónica que se organizaron en los primeros años de la fundación bajo la dirección de D. Antonio Almagro.

Las doctoras Ana Almagro Vidal y Patricia Hernández Lamas codirigen este Curso Aplicado sobre Paisajes Culturales de la Fundación, con el patrocinio del Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE) y con la colaboración de ICOMOS y la Fundación Miguel Aguiló, dedicado en esta edición al Estudio del paisaje: Albarracín, retos y riesgos, que tiene lugar durante toda esta semana, hasta el viernes 11 de noviembre.

La ciudad de Albarracín se presenta nuevamente como caso de estudio, aprovechando la armonía que este conjunto ofrece entre lo monumental, lo urbano, lo ambiental y lo paisajístico; ejemplo de perfecta simbiosis entre los distintos valores patrimoniales de este lugar. Este curso combina la parte teórica con una indispensable formación aplicada y centra su estudio en una visión global de los aspectos paisajísticos que caracterizan el lugar, con la intención de marcar las directrices generales que deben regir cualquier intervención posterior que se plantee en el propio conjunto histórico y su entorno, y la forma de incorporación de éstas al nuevo Plan Especial. Se presta también atención específica a la importancia de saber identificar los riesgos y amenazas que se ciernen sobre los paisajes patrimoniales, y cómo abordar su análisis con las herramientas adecuadas, en especial la metodología del Estudio de Impacto Patrimonial.

El paisaje cultural contempla el todo, la unidad del territorio en su conjunto (la arquitectura tradicional junto con su contexto natural inmediato, determinado por la utilización agraria, sus tradiciones, sus pobladores,…) y puede ser considerado como uno de los grandes recursos a utilizar en la activación de la España despoblada. Resulta necesaria la formación de equipos de expertos en el ámbito del patrimonio natural y arquitectónico, con los que posicionar el concepto de Paisaje Cultural.

Entre los quince alumnos llegados desde distintos puntos de España, participan profesionales de diferentes ámbitos como arquitectos, geógrafos, historiadores, ingenieros y técnicos de patrimonio que asisten a sesiones teóricas generales, combinadas con una importante actividad práctica de taller con la finalidad de elaborar una propuesta de intervención sobre un espacio concreto de Albarracín.