Hispania Nostra reconoce la labor de la fundación Santa Maria de Albarracín, en el ámbito de las buenas prácticas en Patrimonio

Recibe el premio a la conservación del patrimonio como factor de desarrollo económico y social de la mano de la prestigiosa Asociación Hispania Nostra.

La Fundación Santa María de Albarracín ha sido galardonada por la prestigiosa Asociación Hispania Nostra, en los premios que otorga anualmente, a las buenas prácticas en patrimonio. El reconocimiento concreto, en la categoría II, es a su labor de “Conservación del Patrimonio como factor de desarrollo económico y social. Estos premios, de ámbito nacional, los entra S.M. la Reina, que preside esta asociación, en un acto que viene celebrándose en el Palacio del Pardo, de Madrid.

Como el título del premio recoge, no sólo evidencia la profusa labor de restauración arquitectónica y mueble de esta institución, sino también las importantes repercusiones socioeconómicas que conlleva su paralelo trabajo, de activación y promoción cultural.

En la actualidad gestiona nada menos que once infraestructuras culturales diferentes en la ciudad de Albarracín, con un total de veintisiete trabajadores, incluidos el personal de atención de espacios, y los mismos trabajadores de su Centro de Restauración.

Las casi cinco mil personas que participan en su importante labor cultural, miden la trascendencia de este motor social de Albarracín, que en los momentos más activos llegaron a ser de unas siete mil personas. El periodo crítico que estamos atravesando, hace que sus actividades también hayan caído hasta unas ochenta y cinco acciones de todo tipo, incluidas las reuniones de empresas y colectivos diversos, que por supuesto también han descendido. En restauración arquitectónica se superan las treinta restauraciones arquitectónicas, incluyendo los monumentos públicos de mayor empaque de Albarracín, con más de mil doscientos bienes muebles atendidos desde su formalización.

Esta fundación es considerada como un ejemplar proyecto de desarrollo rural en torno al patrimonio, que une diferentes esfuerzos públicos y privados, para esta mejora de patrimonio de Albarracín, y su necesaria gestión y promoción cultural. Precisamente por ello, suscita mucho interés en ámbitos y colectivos diferentes de todo el país, asociados a la restauración y al desarrollo del ámbito rural normalmente, solicitando su asistencia, en la que de a conocer la enjundia del proyecto.

Este es el último reconocimiento que recibe esta Fundación, de amplia repercusión dado el prestigio de la asociación que lo otorga, y la trayectoria de los premios. Recordamos que, también, este año acaban de concederle el Premio Expresión a la recuperación del patrimonio, y que en el 2013 recibió la Medalla al Mérito Turístico del Gobierno de Aragón, y la Mención Especial de “Teruel Versión Original”, concedida por la la Diputación Provincial. Casi todos los años, desde su constitución en el 1996, ha recibido algún galardón, de diferentes organismos, hasta presentarse hoy como una de las entidades más reconocidas en Aragón y Teruel.