Fueros de Albarracin

“Reino y Corona” de Aragon TV

Albarracin en el programa Reino y Corona de Aragón TelevisiónEn Aragón, ser mayor de edad, hacer testamento , divorciarse, heredar algún bien y otras actividades de la vida diaria son diferentes respecto a otros territorios.

Son peculiaridades legislativas que forman parte de nuestra historia y que como tales han conformado el Aragón que hoy conocemos.

Este tipo de normas que han perdurado hasta hoy son los fueros de Aragón y el derecho aragonés, que tiene su origen en la edad media.

Aceptar la herencia siendo menor de edad, cambiar el orden de los apellidos y otras cuestiones pueden hacerse sin ser mayores de edad (desde los 14 años) sólo por ser Aragonés.

En caso de que un hijo continúe estudiano más allá de los 18 años los padres tienen la obligación legal de mantenerlo hasta los 26 años siempre y cuando demuestre aprovechamiento de dichos estudios.

Aragón tiene competencias en materia de derecho civil, por tanto tiene capacidad para regular las relaciones entre las personas. Es lo que se llama los fueros, que están presentes en otras comunidades: Baleares, Galicia, Navarra, País Vasco y Cataluña.

Pero hay ciertos aspectos de la vida cotidiana que están regulados por el derecho civil aragonés, custodia compartida, los bienes consorciales y gananciales, la viudedad o la mayoría de edad.

Aragón se define por su derecho foral, que es considerado como una de sus señas de identidad. Es nuestro derecho civil que regula las relaciones entre los aragoneses y que está adaptado a las necesidades de los y las aragonesas.

En Albarracín también hubo fueros, pero fueron especiales para su territorio, y que tenían como objetivo establecer normas y privilegios que hicieran más atractivo repoblar estos territorios.

Los fueros de Albarracín buscan asentar población tras el dominio musulmán que cesa en 1170.

El señorío independiente de Pedro Ruíz de Azagra pretendió atraer población para repoblar el territorio de dos maneras: mediante los fueros y creando un obispado.

En el Museo de Albaracín se conserva el documento antiguo que recog el fuero de Albarracín y que resultó primordial para reconstruir su historia.