Se concluye la restauración arquitectónica de la capilla del Pilar de la catedral de Albarracín

Los trabajos de restauración gradual que la Fundación Santa María de Albarracín esta desarrollando en la Catedral de esta ciudad, han concluido conforme a sus planes anuales con la conclusión de los trabajos en la capilla del Pilar.

Restauración arquitectónica

Los trabajos han devuelto su esplendor al conjunto

En los próximos días se abrirá a las visitas la capilla del Pilar que hasta la fecha se encontraba con andamios, por la ejecución de las pertinentes obras. Con anterioridad se intervino en la capilla de las Almas, con el descubrimiento de un nuevo espacio contiguo, que desde el pasado septiembre es ya visitable también.

En concreto en esta capilla se ha instalado el nuevo pavimento, bajo el que se ha colocado la calefacción radiante prevista para el conjunto del monumento; se han recuperado los restos pictóricos del siglo XVIII, que decoraban las bóvedas y pechinas de este singular espacio barroco de la catedral, así como los pequeños lienzos circulares de estos últimos elementos arquitectónicos. También se ha repintado todo el espacio, incluida su linterna y la cúpula que preside esta capilla, realizando una profunda limpieza mecánica de los bienes muebles, que serán atendidos con posterioridad.

Es esta la capilla más importante de la catedral, y uno de los espacios más armónicos del monumento, correspondiente al dieciocho. Fue construida por el obispo Navarro, cuyo escudo preside el frontis alto de la capilla, apoyándose en las mejoras de su predecesor, el obispo Salas Malo, que realizó un siglo antes. Desde luego este obispo Navarro fue un gran constructor, al que se le debe igualmente la edificación principal del actual palacio episcopal, entre otras importantes obras abordadas en toda la zona de Albarracín. Un hecho destacable es que, en compensación por las obras de esta capilla, el cabildo le obsequió con la formidable colección de tapices flamencos del siglo XVI, que hoy continúan expuestos en la que fue su casa, en el antiguo Palacio Episcopal y actual Museo Diocesano.

Se trata en general de un formidable espacio barroco, presidido por en impresionante retablo acomodado a la irregular cabecera, presidido por la imagen de la Virgen del Pilar, procedente a su vez, del que pudo ser el retablo de la anterior capilla. Esta talla está colocada en una hornacina vidriada que en su día pudo trasmitir la luz solar de la calle, recurriendo a los efectos propios de esta época y estilo. La deslumbrante cúpula, y su decoración con cuatro retablos más, con grandes lienzos tenebristas, en el espacio abovedado inicial, así como los lienzos de su crucero, ratifican sin duda el mejor barroco concentrado de Albarracín.

Los trabajos previstos para esta anualidad atenderán la sacristía y el pavimento general del monumento, con la instalación soterrada de la calefacción. Después se atenderán el acabado de los paramentos del la nave central y capillas laterales así como instalaciones eléctricas, dejando para la última fase la restauración gradual de los bienes muebles, una vez que ya no se origine el habitual polvo de la obra arquitectónica. La configuración general de la catedral más visible, tendrá lugar por tanto, en las dos fases siguientes, si la financiación se dosifica como hasta la actualidad.

Esta es una introducción de ejemplo.