Se descubre un singular monumento funerario en la Catedral de Albarracín

Durante estas tres últimas semanas se está desarrollando el curso de restauración de Pintura de Caballete. Entre los materiales localizados en el almacén de la Catedral, y susceptibles de intervención, fueron seleccionadas por la profesora algunas singulares piezas, que resultaron ser parte de este monumento funerario, que por otra parte, parece encontrarse muy completo incluso con ocho hacheros, que pudieran decorar sus ángulos, con curiosas incrustaciones de taracea en las sus correspondientes bases.

Son hasta un total de diez piezas, que debían ser de fácil montaje por su carácter efímero, quizás en un solo nivel, y con algunas piezas de conexión entre los lienzos hallados. Con la figura del rey en el centro y las del papa y obispo a uno y otro lado, siempre flanqueadas por esqueletos, atribuidos a la muerte, con sus respectivos atributos, en atención a la grandeza de los personajes representados. En detalle, lo constituyen por separado las piezas aisladas de cada lado de esta posible forma geométrica, con decoraciones muy populares y coloristas, que se van completando con lienzos sucesivos, que se ensamblarían entre si, en atención a los goznes que poseen, dando la forma predispuesta. Son, por otra parte, decoraciones en sarga, sin prácticamente preparación del lino sobre el que pintan directamente, y cuyo mejor ejemplo hasta ahora, lo tenemos en la iglesia de Santa María con la sarga ya restaurada del retablo de San Pedro.

Por otra parte se están restaurando también los lienzos decorativos de uno de los retablos de la catedral, ya intervenido en otro de los cursos precedentes. Son hasta cinco lienzos de las escenas de las calles laterales, del retablo de San Sebastián y San Antón. Detrás de los cuales podemos observar la decoración gris y oscura que tenía esta catedral hasta su reciente restauración. El destensado de estos lienzos, las lagunas de policromía y la falta de afianzamiento de la pintura, así como el deterioro de la madera sobre la que apoyaban son las patologías más reseñables y corregidas parcialmente en este curso.

Recordamos que son diez los alumnos participantes del mismo, técnicos en restauración, tutelados por la profesora, Silvia Carrasco, que ha coordinado la formación y las diferentes tareas del curso. Ésta actividad continuará, ya en septiembre, con los dos últimos cursos (de restauración de documento y textil respectivamente), del décimo octavo ciclo de formación en restauración, que imparte la Fundación en colaboración con el Instituto de Patrimonio Cultural de España y el Instituto Aragonés de Empleo.

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Categoria: Agenda cultural
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