Se redescubren unas de las pinturas más antiguas y de mayor calidad de la Catedral.

La Fundación Santa María de Albarracín está finalizando el “Curso de postgrado  sobre Conservación y Restauración de Retablos”, que se inició el pasado 18 de junio. Con este curso se concluye la primera parte del XXI ciclo de los conocidos  cursos de restauración de Albarracín, con unos excepcionales resultados.

En este curso se ha realizado la intervención integral de dos retablos  de factura, técnica de ejecución y estilo completamente distintos. Por un lado, el retablo de San Juan Bautista, que decora la capilla de acceso desde la plaza de la Seo, cuya mazonería es de  madera vista, sin policromar, posiblemente del siglo XVII, y que contiene unas excepcionales tablas fechadas hacía 1530, quizá las pinturas más antiguas conservadas en la catedral.  Se interpretan como tablas reaprovechadas en una estructura posterior, que sorprenden por su calidad pictórica y cromática. Bajo los barnices y suciedad acumulada, se ha descubierto unas magnificas piezas pictóricas, de sorprendente colorido tanto en figuras como en los paisajes circundantes, que sin duda pasan a integran uno de los grandes valores de la catedral restaurada.

 La otra obra es un retablo barroco de madera sobredorada con pinturas sobre lienzo con escenas hagiográficas de distintos santos de la orden mercedaria.  Este bien se localiza en el arco de acceso a la capilla del privilegio, y ha sido especialmente interesante por la labor de extracción de los lienzos, y su pertinente reinstalación, tras su restauración. En ambos casos se ha trabajado in situ, enfrentándose a problemáticas que  reales, muy habituales en la intervención sobre este tipo de bienes.

 La diferente técnica artística y el hecho de sufrir patologías muy distintas, han permitido al equipo formado por diez alumnos con una alta cualificación y coordinados por Ignacio Barceló Blanco-Steger,   que se enfrentarse  a numerosos retos profesionales. En estas actuaciones se ha logrado devolver al bien, la correcta legibilidad estética, saliendo a la luz el cromatismo original y corrigiendo deformaciones, que impedían admirar la verdadera calidad de las distintas piezas que conforman los retablos. Todas y cada una de estas intervenciones, garantizarán la correcta conservación y perdurabilidad de dichos retablos.  Tras tres semanas intensas de trabajo,  el resultado ha sido muy satisfactorio tanto para el alumnado como para la Fundación Santa María de Albarracín. 

Categoria: Agenda cultural
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