Se reinstala en la catedral el retablo de la Adoración de los Reyes (s. XVI)

Del 25 de septiembre al 6 de octubre, La Fundación Santa María de Albarracín  ha desarrollado el Curso de Restauración y Conservación de Retablos. En dicho curso,  se ha realizado la intervención integral de un excepcional retablo renacentista, fechado en 1569, con mazonería policromada y dorada, marco perfecto para las trece tablas de exquisita factura que completan el conjunto artístico.

 El cuadro central es una Adoración de los Reyes Magos, que queda enmarcado por la anunciación de la Virgen y los santos Padres de la iglesia en las polseras, el banco con escenas hagiográficas de San Francisco y San Blas y una hornacina central, que parece ser que fue añadida posteriormente. El ático esta coronado por un  calvario y un paño de Verónica,  rematado con el escudo de la familia de los Novella, donantes de la obra.

 El retablo se encontraba muy dañado debido a sucesivos montajes y desmontajes que fueron transformando su estructura inicial, este hecho ha obligado, no solo a una labor de limpieza, consolidación y reintegración del bien, para su posterior montaje en su ubicación definitiva, si no que,  ha exigido la ejecución de un esqueleto posterior que garantizase un correcto alzado de la obra. El equipo formado por diez alumnos con una alta cualificación ha sabido resolver el reto que suponía dichas actuaciones.  Tras tres semanas intensas de trabajo,  el resultado ha sido muy satisfactorio tanto para el alumnado como para la Fundación.

El viernes, último día del curso, quedaba montado dicho retablo en la capilla  de las Almas o del Privilegio, de la Catedral de Albarracín.  Esta capilla, fechada en el siglo XVII, se configuró aprovechando lo que pudieron ser dos capillas precedentes, del siglo XVI, que conectaban a su vez con el claustro. Una de estas antiguas capillas parece ser que perteneció a la familia de los Novella, ratificado por el escudo que apareció en la restaruación de  los muros de este espacio,  reforzado hoy por el retablo recién instalado, que posee este mismo escudo familiar. Son claras huellas de las capillas del siglo XVI que existieron a los pies de la catedral, conectadas con su claustro,y  coincidentes con la construcción original del actual monumento.