Se restaura el Cristo procesional de El Poyo del Cid.

El Centro de Restauración de la Fundación Santa María de Albarracín ha restaurado el Cristo Crucificado de “la Cofradía de la Sangre de Cristo”, de la localidad turolense de El Poyo del Cid. Es una talla de pequeño tamaño, de unos 80 cmts. de longitud, en la que aparece Cristo crucificado, cuya cruz se prolonga en un largo fuste de madera redondo, dado su carácter procesional. Es una imagen barroca, quizás del siglo XVIII, que cuenta con una gran advocación en esta población, cuya cofradía se ocupa del mantenimiento, y de ahí que hayan concertado su restauración con nuestro Centro.

En apariencia no mostraba grandes daños que pusieran en peligro el bien. Si aparecían restos que denotaban la existencia de varios repintes que por ello requerían de un análisis detallado ante una lógica intervención, y de algunas fisuras y escamas de poca entidad también. Es precisamente este estudio inicial el que  nos ha llevado a concluir que esta talla tiene dos acabados superpuestos, el inferior no sabemos qué extensión y estado tendrá, y una restauración última con repintes en las numerosas lagunas que tiene.

Como es lógico, se empezó con la limpieza superficial eliminando la suciedad, y el barniz exterior que le cubría. También se eliminaron los repintes  de los faltantes volumétricos. La idea es recuperar el acabado exterior, previo a la restauración, que además es de gran calidad, de manera que se aborda la correspondiente reintegración volumétrica y cromática de las numerosas lagunas del cristo, para después darle el acabado final. La cruz  de madera sólo estuvo pintada de negro, de forma que se conservara su actual policromía intentando evitar los brillos del fuste procesional.