Se restauran dos retablos del Claustro de la Catedral

Al fondo de los dos corredores más largos, desde la entrada, se sitúan, decorando el claustro de la catedral, dos retablos del  XVII, muy desvencijados. El primero se trata del retablito policromado dedicado a la Virgen del Carmen, el cual se levanta en la misma entrada a la catedral desde el claustro. El cuadro que lo decora ya fue intervenido en cursos precedentes de restauración de pintura de caballete, y en esta ocasión se trata de restaurar su marco retablístico, como ejercicio práctico en el actual de curso de restauración de retablos. Se acompaña este pequeño retablo de otro de similares dimensiones que se dispone en el ángulo contiguo del claustro, un retablo también del siglo XVII con graves deficiencias estructurales pero sin policromar. Este retablo está dedicado a la Sagrada Familia, cuyo cuadro central fue igualmente restaurado en uno de los cursos precedentes del citado de restauración de pintura de caballete, siendo en este actual de retablos abordado también el pequeño lienzo que muestra en el ático.

El problema fundamental es el asentamiento y desvencijada estructuración de ambos, que hacen pensar que fueron reaprovechados para su reinstalación en el claustro. Esta misma idea la aporta la línea de fractura que presenta el entablamento y banco del primero de ellos, el dedicado a la Virgen del Carmen, pues aparece cortado por la mitad todo el retablito, como si le hubieran quitado algún fragmento central para su estrechamiento y acomodación al cuadro de la virgen del Carmen que ahora luce. En el segundo caso, el pequeño retablo de la Sagrada Familia, la tosquedad y falta de acabado polícromo en su decoración, y de reaprovechamientos de maderas secundarias, sin trabajar, hacen que los restauradores se inclinen por esta hipótesis.

Además de reforzar sus delicadas estructuras, en este curso se realizará un nuevo plante de ambos retablos, de modo que garantice la estabilidad y durabilidad de sendas obras. Los trabajos de desmontaje, consolidación y nueva planta son objetivos esenciales en estos cursos formativos acerca de la restauración de retablos, dada la especificidad de estas obras como máquinas seudoconstructivas. De igual modo se acometerán trabajos relativos a las policromías y desperfectos volumétricos más significativos, adaptando las tareas y procesos al calendario del curso y al número de alumnos.

Estos trabajos se insertan en las mejoras que se están llevando a cabo en el claustro  por el centro de restauración y que a  esta fecha, han acabado con el saneamiento y remozamiento de sus paramentos y bóvedas y la fachada de acceso. A continuación se quiere abordar la limpieza del patio interior del claustro y el suelo de sus corredores como tarea final. De este modo, combinando la actividad formativa a restauradores y complementando las tareas del propio centro de restauración de la fundación, quedaría completamente finalizada la restauración del monumento.