Se Restauran las encuadernaciones de ocho libros de Albarracín

En el curso de restauración de encuadernaciones que se ha realizando estas semanas en la fundación Santa María de Albarracín, se ha  intervenido sobre varios libros  que datan de los siglos  XVII al XX, pertenecientes al archivo musical de la Catedral de Albarracín. En concreto, son ocho ejemplares, dos de ellos iniciados en el curso anterior, y el resto abordados en su totalidad:

1.- Dos cantorales, uno de ellos ha perdido la encuadernación y sus primeras hojas, y el otro impreso en Zaragoza en 1612, es un cantoral Pasionario. Este último con encuadernación reutilizada en pergamino. Estos libros fueron desencuadernados en el curso de restauración de encuadernaciones 2017 y restaurado el papel por los alumnos del curso de restauración de documento gráfico de este mismo año.

2.- Un libro impreso de factura moderna con lomo de piel badana “Colección de Métodos para los instrumentos que se usan en las bandas y charangas, por Gabriel Parès, traducidos al español, por G.-J. Llompart. Lemoine, 1899 ”

3.- Un libro manuscrito con tinta china y grafito que contiene las antífonas de la catedral de Albarracín, con una encuadernación en pergamino.

4.- Un Misal de difuntos, de 1930,  impreso en Bilbao, con tela editorial en color negro, gofradas y con la cruz central en el centro donde se lee “IHS”.

5.- Un Pasionario (numero7, de la numeración del archivo musical), que contiene las cuatro pasiones santos evangelistas, arregladas al canto de la santa iglesia de Toledo, primada de las Españas. Impreso en 1788,  en la imprenta de Benito cano a costa del Real Monasterio del Escorial.

El proceso de intervención es largo y complejo, dirigido por la técnico Sara Mañoso. Se  comenzó  realizando una descripción de cada obra, fotografiando, observando su estado de conservación y preparando una propuesta de tratamiento, única para cada ejemplar.

Efectuaron a continuación una limpieza mecánica, donde se eliminó de cada volumen la suciedad superficial, polvo, detritus, restos de adhesivo endurecido…

Después se realizaron tratamientos puntuales como la unión de cortes y desgarros sobre el papel de las hojas, y algún pequeño injerto, para así preparar el cuerpo del libro para la restauración posterior de la encuadernación.

Las cubiertas se limpiaron de manera acorde al material. Las pieles  a la vez de limpiar se hidrataron, eso  nos permitió observar con mayor claridad la decoración. Los pergaminos se humectaron y se limpiaron para poder alisarse y reintegrarse, y las telas y cubiertas de papel fueron tratadas de manera mecánica sin usar métodos acuosos.

Se han confeccionado varias cabezadas siguiendo los criterios de conservación, incluyendo de nuevo una cinta de registro en uno de los libros (previa restauración de ella). Los  refuerzos de pergamino que están rotos y endurecidos se remplazan  por unos nuevos de papel japonés.

Las cubiertas de las encuadernaciones han sido todas conservadas, realizando diversos injertos en las partes faltantes utilizando pergamino (para las encuadernaciones de pergamino)  y papel japonés para las de piel, papel y tela, que posteriormente son  reintegrado cromáticamente con acuarelas.

Por último, y en general, se hidratarán y protegerán los libros de piel y se guardarán todos en una caja de conservación especial.

Categoria: Agenda cultural
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