En el último tramo del año, se desarrollan algunos de los cursos de restauración aplicada de Albarracín.  

Aunque a final de año,  la Fundación Santa María de Albarracín ha podido desarrollar algunos de los cursos superiores de restauración de esta vigésimo segunda edición, gracias al interés mostrado por el Gobierno de Aragón. Eso sí, condicionados por la necesaria justificación presupuestaria de diciembre, están siendo aplicados tan sólo tres de los siete cursos habituales, solapándose entre ellos para llegar en plazo.

Los cursos que ya se han iniciado han sido en concreto:  el de Conservación y Restauración de Materiales Metálicos, que dirige la profesora Soledad Díaz, aplicado a algunas de las orfebrerías expuestas en el Museo Diocesano, y también algunos de los elementos guardados en la sacristía de la Catedral (Cálices y una curiosa lámpara votiva); solapándose en el tiempo con este curso, se está desarrollando el de Conservación Preventiva, aplicado  a la finalización del proyecto de conservación de los bienes almacenados en la Catedral, iniciado en las ediciones anteriores. En este caso la profesora responsable del mismo es Teresa Gil.

Frente a las tres semanas que vienen a contemplar cada uno de los cursos, este último de conservación preventiva es de menor duración, desarrollándose en sólo dos de estas semanas. Es precisamente por ello  que el último de los cursos previsto para esta edición, coincidirá con el ya mencionado de restauración de metales, en su recta final. Se trata de la formación aplicada a restauración de documento, muy demandado en todas las ediciones. Este curso estará dirigido por Sara Ruiz y se abordará durante el mes de diciembre, con anterioridad a las festividad de Navidad. Con él se pretende continuar con la restauración de algunos de las unidades inventariadas del interesantísimo archivo musical de la Catedral de Albarracín.

Recordamos que estos cursos tienen un carácter eminentemente práctico, complementado por la necesaria formación teórica, y que en cualquier caso,  se destina a especialistas del campo de la restauración sobre todo. El de conservación preventiva admite a otros profesionales vinculados con el  susceptible trabajo de bienes culturales, como arquitectos, arqueólogos, historiadores, biólogos, etc. Son cursos de gran prestigio profesional, que se organizan en colaboración con el INAEM (Instituto Aragonésde Empleo) y el IPCE (Instituto de Patrimonio Cultural de España).

Categoria: Agenda cultural
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